El proyecto no se limita únicamente a la generación de electricidad. La presa de Rogun desempeña un papel estratégico en términos de regulación estacional del agua, control de inundaciones y exportación de energía regional. La potencia instalada de 3.600 MW pretende situar al país como exportador neto de energía, ofreciendo una capacidad muy superior a la producción eléctrica actual de Tayikistán.
Desde el punto de vista de la ingeniería, Rogun incluye soluciones avanzadas desarrolladas contra condiciones desafiantes como la alta sismicidad, las pendientes topográficas extremas y la gran presión del agua. El cuerpo de la presa de escollera está apoyado por sistemas de sellado de varias capas y estructuras de potencia subterráneas profundas. Las turbinas y generadores están diseñados para proporcionar la máxima eficiencia con valores de salto elevados.
Con la finalización de Rogun, se esperan los siguientes impactos a largo plazo:
Prevención de los cortes de energía que se producen en los meses de invierno
Suministro de energía estable para inversiones en industria e infraestructura
Exportaciones regionales de electricidad a países vecinos
Reducción de la dependencia de los combustibles fósiles
La Central Hidroeléctrica de Rogun se posiciona como una inversión estratégica en infraestructura que redefine los equilibrios de energía, agua y desarrollo en toda Asia Central.